Productividad

PLANIFICAR FUTURO:SEMBRAR LA SEMILLA

Planificar el futuro es como plantar una semilla, ya la tierra esta lista, ahora es oportuno decidir qué quieres que produzca para ti.

Elabora tu lista de deseos, una especie de “lista de la vida”, enumera esas cosas que desearías hacer antes de morir, incluye todos tus deseos, incluso esos anhelos infantiles que nunca cumpliste.

No te preocupes en como conseguirás tus sueños. Antes de que algo suceda en el mundo, debe ocurrir primero en la imaginación de alguien, bríndate la oportunidad de soñar en grande.

¿Cuántas veces, luego de un gran éxito y ante la felicitación de los demás, te ocultas utilizando frases como “no fue nada” o “era mi deber”?

Lo realmente preocupante es que la costumbre de no hablar bien de nosotros mismos frente a los demás la seguimos manteniendo aún estando solas.

Muchas veces, el precio de no parecer pedantes es la modestia excesiva y autodestructiva. La mayoría de los adultos de esta época hemos aprendido a culparnos por las cosas malas que suceden y a dudar de nuestra responsabilidad cuando salen las cosas bien.

La aprobación de los demás no tiene sentido si tu no te apruebas.  La auto aprobación y auto aceptación son la clave para comenzar a valorarnos. Así comienza el camino hacia el liderazgo personal.

Hallazgos realizados en la psicología experimental en los últimos años, han demostrado que la visión que tenemos de nosotros mismos determinará nuestra fortaleza o vulnerabilidad.

Las creencias restrictivas, la crítica y sobre todo  la autocrítica nos encierra y nos hunde, la comprensión  y amabilidad con nosotros mismos nos fortalecen.

Recuerda que tienes el derecho natural de complacerte y sentirte cómodo, de  hacer lo que deseas hacer y no lo que los demás quieren que hagas.

Pregúntate ¿Aún estás en busca de Aprobación?

Seguramente tienes años de experiencia amando y cuidando a otros. Cuando más te des a ti mismo, más tendrás para dar a los demás.

Se consciente de tus propias victorias. Existen en ti dones y capacidades únicas esperando ser reconocidas. Deja marchar aquello que crees de ti y que te limita.

Decide que está bien consentirte y complacerte siempre que no perjudiques a nadie. Es hora que te conviertas en la compañía que más  disfrutas.

Planificar el futuro es como plantar una semilla, ya la tierra esta lista, ahora es oportuno decidir qué quieres que produzca para ti.

Elabora tu lista de deseos, una especie de “lista de la vida”, enumera esas cosas que desearías hacer antes de morir, incluye todos tus deseos, incluso esos anhelos infantiles que nunca cumpliste.

No te preocupes en como conseguirás tus sueños. Antes de que algo suceda en el mundo, debe ocurrir primero en la imaginación de alguien, bríndate la oportunidad de soñar en grande.

¿Cuántas veces, luego de un gran éxito y ante la felicitación de los demás, te ocultas utilizando frases como “no fue nada” o “era mi deber”?

Lo realmente preocupante es que la costumbre de no hablar bien de nosotros mismos frente a los demás la seguimos manteniendo aún estando solas.

Muchas veces, el precio de no parecer pedantes es la modestia excesiva y autodestructiva. La mayoría de los adultos de esta época hemos aprendido a culparnos por las cosas malas que suceden y a dudar de nuestra responsabilidad cuando salen las cosas bien.

La aprobación de los demás no tiene sentido si tu no te apruebas.  La auto aprobación y auto aceptación son la clave para comenzar a valorarnos. Así comienza el camino hacia el liderazgo personal.

Hallazgos realizados en la psicología experimental en los últimos años, han demostrado que la visión que tenemos de nosotros mismos determinará nuestra fortaleza o vulnerabilidad.

Las creencias restrictivas, la crítica y sobre todo  la autocrítica nos encierra y nos hunde, la comprensión  y amabilidad con nosotros mismos nos fortalecen.

Recuerda que tienes el derecho natural de complacerte y sentirte cómodo, de  hacer lo que deseas hacer y no lo que los demás quieren que hagas.

Pregúntate ¿Aún estás en busca de Aprobación?

Seguramente tienes años de experiencia amando y cuidando a otros. Cuando más te des a ti mismo, más tendrás para dar a los demás.

Se consciente de tus propias victorias. Existen en ti dones y capacidades únicas esperando ser reconocidas. Deja marchar aquello que crees de ti y que te limita.

Decide que está bien consentirte y complacerte siempre que no perjudiques a nadie. Es hora que te conviertas en la compañía que más  disfrutas.

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