RESILIENCIA

El genio se compone del dos por ciento de talento

y del noventa y ocho por ciento  de perseverante aplicación

Ludwing Van Beethoven

Ninguna historia de éxito está libre de fracasos temporales. Está bien si caes, todos nos derrumbamos alguna vez en el camino del éxito, pero es el quedarte allí quejándote lo que no está bien.

La Kabbala tiene un dicho muy adecuado “Tan abajo como vayas es tan alto como puedes ir”. La incomodidad o el fracaso del presente,  puede transformarse en la materia prima de extraordinarios triunfos de futuro.  RESILENCIA, es un término original de la ingeniería, que se refiere a esos materiales que aún bajo grandes presiones y temperatura extremas, retoman su composición original. Este término fue adoptado recientemente  por la sicología moderna, para referirse a las personas tenaces, capaces de recuperarse y continuar su camino con  ferocidad y  empuje, individuos fortalecidos por la superación de sus  adversidades personales.

En el campo del desarrollo personal es utilizado un extraordinario ejemplo que ilustra este proceso:

Las perlas son el resultados de la entrada de una sustancia extraña e indeseable en el interior de la ostra, puede ser un parásito o un grano de arena.

En la parte interna de la ostra se encuentra una sustancia lustrosa llamada NÁCAR. Cuando penetra en la ostra algún cuerpo extraño, ella se resiente, podemos imaginar nuestra reacción emocional ante la frustración, el fracaso, el dolor emocional, cuando vivenciamos sentimientos dolorosos o limitantes,  las células de nácar comienzan a trabajar y cubren el grano de arena con capas y capas y más capas de nácar para proteger el cuerpo indefenso y blando de la ostra.

Todos apreciamos la belleza de las perlas. Pero vale hacer incapié en que es el resultado de una herida, si no fue herida o maltratada por algún cuerpo extraño jamás podrá producir perlas, la perla es una herida cicatrizada!

En gran medida esta virtud RESILENCIA, está presente en las historias de éxito más inspiradoras de la humanidad. Asume tus caídas, vive tus emociones, tus duelos, tu dolor, pero cierra tus heridas, las quiebras empresariales,  familiares y emocionales pueden ser  sus heridas abiertas que te enfermen, te llenan de toxixidad y te impiden avanzar, no  lasalimentes más con recuerdos dolorosos, resentimientos o sentimientos pobres e inútiles, pues eso impide que las lesiones cicatricen.

No te conviertas en una  “Ostra vacía” no por ausencia de heridas, sino porque no supiste perdonar, comprender o transformar tu malestar. Aprende a cultivar hermosas perlas de cada fracaso. El resultado será un  tesoro de vida, colmado de fuerza, de valor, de paz, una vida colmada de  merecemiento y seguridad.

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