Cuerpo,  Emociones

10 CLAVES Para superar el desafío emocional

Cansancio generalizado, apatía, falta de sueño, dolores musculares, falta de concentración, irritabilidad, tristeza, aumento del ritmo cardíaco, sudoración excesiva, hiperventilación… ¿Has experimentado estos síntomas en  estos días?

Más que contagiarnos o contagiar CONVID 19. En estos momentos somos propensos a una enfermedad moderna, endémica y hasta mortal, que destruye nuestro sistema inmune y afecta el cerebro, órganos vitales y sobre todo el sistema nervioso. Lamentablemente, una vez alojada crónicamente en nuestro interior nos acostumbramos a vivir con ella, aunque afecte nuestra vida de tal manera que se refleje negativamente en nuestras emociones, nuestras relaciones e incluso nuestra sexualidad.

Hablo del estrés, una enfermedad que se subestima, pero que nos afecta a nivel físico, psicológico y emocional!

El estrés, dicho de una manera simple, es la reacción del organismo frente al miedo, a la incertidumbre y a la preocupación. Es útil y bueno para reaccionar y defendernos frente a una situación amenazante, pero vivir sumergidos en él, lo convierte en una seria y hasta mortal enfermedad.

La crisis del coronavirus estremece a la humanidad, mientras el planeta agradece la pausa que le hemos brindado. La pausa obligatoria de la industria ha sido un golpe de suerte para la tierra, en pocos días ha mostrado cambios notables en la calidad del aire y el alivio de las aguas. Creo que en los últimos días hemos comprobado que somos la nota disonante del medio ambiente. Si la tierra fuera una orquesta, el instrumento desafinado sería la raza humana.

Mientras el medio ambiente descansa de nosotros,  la incertidumbre y el miedo nos agobian y la perturbación aumenta con las horas, por el exceso de información y por la medida de aislamiento o cuarentena obligada, nos desesperamos y es normal sentirnos mal. Pero debemos ser conscientes de que no podemos quedarnos en ese sentir, pues como un efecto dominó.

Cada vez que nos enfocamos en un pensamiento por más de 17 segundos, se produce un efecto dominó en tus neuronas, ellas se encadenarán unas a otras produciendo emociones que desencadenarán una lluvia de cortisol, adrenalina y noradrenalina (entre otras hormonas del estrés) y tu cerebro dejará de segregar serotonina, dopamina, oxitocina (entre otros neurotransmisores del bienestar, la serenidad, el placer y la alegría). Conclusión, el estrés y la ansiedad bajan tus defensas.

¿QUÉ PUEDES HACER?

  1. Desahógate, drena tus emociones, necesitas expresar las emociones para aliviar la tensión y transitar el impacto y las fases del duelo emocional: rabia e impotencia, tristeza o vacío y negociación, hasta que puedas calmarte y aceptar la crisis. Expresar las emociones y el dolor. Es normal sentirnos confusos y no saber qué es lo que deseamos, ten paciencia, no te culpes, ve a tu ritmo. Intenta, siempre que sea posible, compartir tus malos momentos con personas diferentes, para que ninguna de ellas pueda sentirse desbordada. Recuerda que todos compartimos el agobio del momento.
  2. Aunque al principio te cueste, muévete, realiza al menos 40 minutos de la actividad física que te agrade, busca clases de baile en internet, practica una rutina con tu familia, si las áreas comunes te lo permiten, toma precauciones y sal a caminar alrededor de tu casa.
  3. Hidrátate, según el informe científico “Rendimiento cognitivo, hidratación y agua mineral”, del Instituto de Investigación Agua y Salud,” de España, la deshidratación puede provocar una reducción de la capacidad de concentración en un 15% y una disminución de la memoria a corto plazo del 10%. Bebe agua fresca y en abundancia. Apenas despiertes toma un vaso de agua y mantente bien hidratado durante el día, no esperes a sentir sed.
  4. Aliméntate con calidad, no solamente por la salud de tu cuerpo, considera que la serotonina, considerada la hormona de la felicidad, se fabrica principalmente en el aparato digestivo. Cien millones de neuronas regulan el tracto intestinal. Además, está comprobado que la producción del 70% de las células de nuestro sistema inmune vive en el intestino.  eso hace que la salud de nuestro intestino sea clave para nuestra inmunidad ante las enfermedades. Las investigaciones más recientes sugieren que si tienes problemas intestinales es más probable que seas más vulnerable ante enfermedades comunes. como una gripe, por ejemplo.
  5. Cambia tu lenguaje, las palabras tienen poder, ellas influyen en nuestros estados de ánimo.  La palabra, aunque sólo sea pensada y no la expreses con la voz, producirá una reacción hormonal en tu cerebro. Si te dedicas a quejarte, a contaminarte con el exceso de información acerca del virus o la pandemia, estás intoxicando tu cerebro con las hormonas del estrés. No estoy esperando que te desconectes de la realidad. Pero si sigues enfocándote sólo en las noticias perturbadoras del planeta y replicándolas, te harás mucho daño y también a quienes te rodean. Está comprobado que al llenarte de miedo, al quedarte congelado en la tristeza o en la rabia, tu sistema inmune de debilitará y en este momento de la historia, debemos estar más fuertes y saludables que nunca.
  6. Recuérdate constantemente que esto es transitorio. Procura adaptarte con inteligencia a este nuevo medio temporal, en ausencia de las personas, situaciones o cosas que amábamos o necesitábamos. Recolocarte emocionalmente día a día y continuar viviendo esta etapa con la  mayor serenidad posible.
  7. Escucha tu música favorita ¡Comprobado! El efecto de la música es maravilloso, yo creo que nos hace mejores y más felices personas. Dicen que la música es la más abstracta de las artes, y es que genera sensaciones que no se pueden explicar, aun cuando no tengan letra, una pieza que nos guste nos puede hacer sentir cosas bellas. La música actúa en múltiples planos, facilitando, promoviendo y estimulando cambios a nivel neurofisiológico y psicoemocional, a través de la armonía, tiempos y ritmo; llegando al cerebro a través de ondas eléctricas que estimulan la secreción de neurotransmisores ¡Ten a mano la música que te gusta y regálate bienestar cada vez que puedas!
  8. Explora tus sentimientos y expresa tu afecto a tus seres queridos. Los seres humanos somos entidades sociables, las relaciones son el sentido de nuestras vidas, todos necesitamos vínculos para crecer y desarrollarnos. La medida de aislamiento para prevenir el virus, aumenta la sensación de vacío o tristeza, natural en los procesos de duelo, si las personas que aman no están a tu lado físicamente, no dejes de llamarles y escribirles con frecuencia para expresarles el cariño que esos seres te inspiran.
  9. Encuentra pequeños espacios de bienestar, es necesario darse permiso para vivir y disfrutar las pequeñas cosas que te agrada hacer y que puedes permitirte durante el aislamiento: cocinar, cantar, tocar un instrumento, escribir, pintar, tejer, coser, juegos de mesa, ver fotografías, revisar tus colecciones, en fin, eso que te agrada hacer y que te produce bienestar.
  10. Procura dedicarte unos minutos diarios a la relajación consciente. Si no tienes técnicas de relajación o meditación no importa, sólo respira. En momento de tanto desorden exterior, la paz de tu ser interior es un bálsamo. En nuestro perfil encuentras el link para conectarte con nuestra web y desde allí tendrás acceso a una poderosa meditación breve que te permitirá conectarte rápidamente con tu paz interior.

La búsqueda del bienestar emocional nos obliga a reconocer la magnitud de los hechos que vivimos y transitarlos con consciencia. Recuerda: ¡Tu bienestar personal es el primer paso para el bienestar del planeta!

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