Emociones

El jardín de tu mente

Uno de los principios herméticos que encierra una de las verdades más grandes. TODO ES MENTE en su expresión, nos muestra que donde está nuestra mente, allí estamos; en lo que pensamos, en eso nos convertimos. Nuestros pensamientos, unidos a nuestras emociones crean realidades y éstas se manifiestan en la vida tarde o temprano.

Nuestra tendencia cultural es pensar mal y esperar lo peor. Al hacerlo, energizamos lo que no queremos por medio de nuestra atención sostenida, que alimentamos con quejas, comentarios y palabras negativas en general. Utilizar la mente para pensar en lo que nos agrada de nuestras vidas, en las cosas que nos entusiasman y en el futuro que deseamos produce magníficos resultados. Nuestro prolongado mal pensar nos llena a nosotros y al mundo de negatividad, y al ser imanes vivientes, creamos una masa crítica de malestar que atrae más y más conflictos, calamidades y tragedias para el mundo.

Mira a tu alrededor, mucha de la gente con la que te cruzas cada día, viven dedicando su valioso tiempo en actividades que no les agradan, en relaciones infelices, aplazando sus objetivos y sueños, mientras envejecen sin llegar a la plenitud. Entender que tu mente es como un jardín, donde podrás plantar cualquier pensamiento, igual que cuando plantas una semilla en tierra fértil que, al cabo del tiempo, con agua y sol, crece una planta y nos provee de sus flores o frutos.

El cerebro es el jardinero, la siembra es tu mente, las semillas tus pensamientos, el agua tus acciones y el sol tus emociones. Si plantas cualquier pensamiento en tu mente y lo amas y lo cuidas, brotará en tu realidad. Pero también plantamos dudas, dramas o negatividad. Es tu responsabilidad mantener el jardín de tu mente limpio de malezas.

Cuando abrazamos un deseo, una meta o un objetivo, toda nuestra biología nos apoya, nuestro comportamiento y hábitos cambian. Cuando deseamos con todas nuestras fuerzas alcanzar nuestro peso ideal, nuestro cerebro nos acompañará para cambiar los hábitos de alimentación y ejercicio que sean necesarios para lograrlo. El control de la mente es vital para dejar de crearnos calamidades, nuestro destino depende de los pensamientos que se gesten en la mente, ellos son la semilla de las emociones, y unidos, generan y atraen circunstancias, personas o cosas para manifestar su creatividad.

Tal como una supercomputadora, el cerebro filtrará los nuevos estímulos y procesará la realidad junto a los datos que tenga archivados en sus neuronas. La neurociencia afirma que el cerebro es flexible, que puede cambiar y puede repararse, renovarse o sanarse. Sólo necesita nuevas intenciones, es decir, pensamientos. Ellos son los estímulos y el alimento constantes de la mente que está diseñada para ser nuestra aliada, pero que puede ser un obstáculo para el logro de nuestros deseos si no la alimentamos con inteligencia.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *